[REVIEW] NieR: Automata

Por Jonathan Bordon @stdio.h
14 de marzo, 2017

PlatinumGames ha sido una de las tantas empresas japonesas cuyo pedigree superaba claramente sus últimos títulos. Exceptuando Bayonetta 2 (y es discutible) la empresa liderada por Inaba y Kamiya ha sacado títulos que van desde lo mediocre (Anarchy Reigns, Transformer Devastation) a lo realmente malo (The Legend of Korra, Star Fox Zero). Muchos teníamos problemas con que Square Enix haya elegido este developer para NieR: Automata, una franquicia que particularmente me toca de cerca por Drakengard y no tanto por el juego que lleva en si.



Es necesario, al menos para mí, arrancar que por timing NieR no fue un juego que jugué ni revisé, pero si disfrute de Drakengard en sus tres diferentes entregas. En el pasado revisamos la versión de Playstation 3 y concluimos que:
“Drakengard 3 es especial, es un juego que pretende ser una evolución natural de un musou, pero siempre limitado por estar atado a su pasado.”. No voy a adentrarme tanto en la mitología de Drakengard, ni en su spin off NieR, sino decir que la experiencia del título se ve significativamente mejorada si hay conocimiento previo de estas dos franquicias, pero al mismo tiempo no afectará de sobremanera a los jugadores nuevos.


NierR Automata inicialmente cuenta la historia de dos androides provenientes de una base lunar (establecida por humanos) para exterminar a los robots alienígenas que invadieron la tierra. No obstante, este par de androides observan que durante el transcurso del juego los robots están desarrollando emociones e incluso desarrollando otros androides, y por ende comportándose como otros humanos. Durante un primer playthrough, controlaremos a 2B, un androide diseñado para combatir cuyo odio por los robots se ve claramente infundado por la base lunar y tras sus experiencias empieza a cuestionar. 2B está acompañada de Nines o 9S, otro android, pero este es de soporte y cuya habilidad no es la de combatir per-se sino la de dar apoyo a través de hackeo de máquinas.

Nuestros miedos fueron despejados cuando Square Enix resolvió que el director del juego fuese Yoko Taro, quien dirigió no sólo Nier sino también Drakengard. El juego quedó en manos de PlatinumGames y es notable como la impronta de la empresa se ve, sobretodo cuando comparamos NieR del 2010 con Automata del 2017. En el primer juego el énfasis estaba puesto en las mecánicas de rol (algo típico de la empresa Cavia) y en este caso en la parte de Acción, algo bastante más característico de PlatinumGames. El combate es interesante: Nuestro personaje podrá equipar dos armas en simultáneo (espadas largas, anchas, lanzas, dagas y de puño) y hacer combinaciones de ataques con ambas. Adicionalmente, tendremos un pequeño robot que nos acompaña disparando y usando ataques especiales.
En nuestra review de Drakengard decíamos que el juego se sentía atado al pasado, y la estrategia visual para este título ciertamente juega con esa nostalgia. Si bien los gráficos “lavados” suenan como un aspecto negativo, toda la dirección artística del título es acertada y esta no es la excepción. El juego presenta una variadisima gama de escenarios, desde parque de diversiones extremadamente coloridos a áridos desiertos, el juego logra ambientarnos perfectamente.


Lo más interesante del título, y es algo emblemático de los juegos dirigidos por Taro, es que el título presenta una enorme cantidad de finales (27). Al terminar el juego, un mensaje escrito por la empresa nos indica que recarguemos el save y así tener la historia completa. Al hacerlo, dejaremos de encabezar el título con 2B y el personaje principal pasa a 9S, un cambio de perspectiva muy interesante ya que este individuo desaparece varias veces a lo largo de la aventura. No contentos con esto, el título vuelve a cambiar cuando se juega una tercera, una cuarta y hasta una 5ta vez. Los cambios no son sólo de perspectiva, sino que los finales 3 y 4 (C y D) ocurren más adelante en el tiempo. Una movida demás que interesante, sobretodo si entendemos que NieR es un spin-off del 5to final de Drakengard de PS2.
Para cerrar debemos decir Nier Automata es un juego digno de jugarse, un claro competidor a juego del año y una forma interesante de ver cómo el mercado japonés se adaptó a este boom que hizo el open world.

Developer: PlatinumGames
Publisher: Square Enix
Score
80
Platforma